Canarias es mucho más que maravillosas playas paradisíacas, buen clima y paisajes volcánicos que cortan la respiración. Nuestro archipiélago es un auténtico santuario de biodiversidad única en el mundo, hogar de especies fascinantes que merecen todo nuestro cuidado, atención y respeto. Como la aerolínea que conecta a diario cada rincón de estas islas, sentimos un profundo arraigo por el entorno natural que nos rodea. Hoy queremos hablarte de uno de los habitantes más emblemáticos de nuestros cielos y costas: la pardela cenicienta. Te contamos qué ocurre con ellas en otoño y cómo el esfuerzo conjunto, en el que participamos de forma activa, está logrando salvar la vida de cientos de ejemplares cada año.
¿Qué es la pardela cenicienta y por qué es tan importante?
La pardela cenicienta es un ave marina inconfundible y gran protagonista del paisaje litoral canario. Pasa la inmensa mayoría de su vida sobrevolando el océano abierto, pero cada temporada regresa a las Islas Canarias para anidar en pequeños huecos de barrancos y escarpados acantilados. Su canto, peculiar y muy característico durante las noches de verano, forma parte de la banda sonora nocturna de las costas isleñas. Sin embargo, su supervivencia enfrenta desafíos muy importantes, especialmente durante los últimos meses del año.
El reto del primer vuelo: el peligro de la contaminación lumínica
Si te preguntas por qué se caen las pardelas en Canarias, la respuesta está en un fenómeno natural que se ve alterado cada otoño. Entre los meses de octubre y noviembre, los pollos de pardela abandonan sus nidos de noche para emprender su primer vuelo hacia el mar. Instintivamente, se guían por el reflejo de la luna y las estrellas sobre el horizonte del océano.
El problema surge cuando las potentes luces artificiales de las zonas costeras, farolas y núcleos urbanos interfieren en su delicada navegación. La contaminación lumínica deslumbra a las aves y las desorienta gravemente. Al confundir las luces de la calle con los astros, acaban chocando contra farolas, cables, edificios o simplemente cayendo exhaustas al suelo.
Una vez en tierra firme, la anatomía de la pardela es su mayor enemigo. Poseen alas muy largas y patas cortas muy retrasadas, un diseño aerodinámico perfecto para bucear y planear en alta mar, pero que les impide alzar el vuelo desde el suelo llano por sí mismas. Quedan atrapadas, completamente vulnerables a los depredadores, a posibles atropellos o a la inanición.
¿Qué hacer si encuentras una pardela desorientada en Canarias?
Para quienes apuestan por el turismo sostenible y el respeto al medioambiente, conocer esta realidad es vital para ayudar. Si durante tus vacaciones o en un simple paseo nocturno por las islas te topas con una pardela en el suelo, tu rápida actuación puede salvarle la vida.
Lo más importante es no intentar darle de comer ni beber. Debes recogerla con mucha suavidad utilizando una toalla, manta o chaqueta para evitar que te pique por el miedo y reducir así su nivel de estrés. A continuación, introdúcela en una caja de cartón con agujeros de ventilación, ubícala en un lugar tranquilo, fresco y oscuro, y llama de inmediato al teléfono de emergencias 1-1-2. Desde allí se encargarán de enviar expertos y activar el protocolo oficial de rescate.
Binter y su compromiso con el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre
Cuidar del patrimonio natural es una responsabilidad compartida de todos los que amamos esta tierra. Por ello, apoyamos incansablemente la labor del Centro de Recuperación de Aves y Fauna Silvestre, un organismo indispensable que depende del Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria. Su noble misión es recoger, tratar clínicamente y rehabilitar a los animales silvestres accidentados para devolverlos en óptimas condiciones a la naturaleza.
Desde Binter llevamos mucho tiempo colaborando estrechamente con esta institución, facilitando el traslado gratuito de la fauna rescatada. En numerosas ocasiones, un ave herida o un animal silvestre necesita atención en instalaciones especializadas que se encuentran en una isla diferente a la del rescate. Nosotros nos encargamos de que ese trayecto interinsular se realice de forma rápida, eficiente y segura en nuestros aviones, conectando los recursos veterinarios del archipiélago en función de las necesidades exactas de cada paciente.
Volando juntos hacia un futuro sostenible
Esta iniciativa solidaria es solo una de las múltiples formas en las que buscamos proteger y mantener intacta la rica diversidad animal de nuestra región. Creemos en un turismo que respeta, valora y convive armónicamente con el frágil ecosistema isleño. Cada vez que viajes con nosotros, recuerda que compartimos el mismo cielo con especies tan maravillosas como la pardela cenicienta. Proteger nuestro entorno garantiza que las futuras generaciones de locales y viajeros también puedan maravillarse con la belleza salvaje, auténtica y viva de Canarias.

