En el mundo de la aviación, los códigos de tres letras que aparecen en las tarjetas de embarque y en las etiquetas de las maletas suelen ser intuitivos. MAD para Madrid, TFN para Tenerife Norte o FNC para Funchal. Sin embargo, quienes aterrizan en la capital guipuzcoana se encuentran con una combinación que, a priori, parece no tener relación directa con el nombre de la ciudad de San Sebastián o Donostia: EAS. Este acrónimo no es un error ni una elección aleatoria, sino el resultado de una mezcla entre geografía, etimología y las estrictas normas de la aviación internacional. Descubre por qué el código IATA de San Sebastián es EAS.
El origen histórico detrás de las siglas EAS
Para entender el código EAS, es necesario desviar la mirada de San Sebastián y fijarla en el municipio donde realmente se ubica el aeródromo: Hondarribia. El aeropuerto no se encuentra en la capital, sino a unos 20 kilómetros, justo en la frontera con Francia. Históricamente, el nombre en castellano de esta localidad fronteriza ha sido Fuenterrabía, pero su denominación en euskera y el contexto histórico de la zona son las claves del código.
El código EAS hace referencia a Easo, una denominación estrechamente ligada a la identidad de San Sebastián. Durante siglos, se creyó firmemente que la antigua ciudad romana de Oiasso (o Easo) se encontraba bajo los cimientos de la actual San Sebastián. Por esta razón, a la ciudad se la conoce popularmente como la "Bella Easo".
De la antigua Oiasso al sistema IATA
Cuando la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) comenzó a asignar códigos en la mitad del siglo XX, muchos nombres de ciudades ya estaban ocupados o requerían distinciones específicas. En el caso de San Sebastián, el uso de "SAN" era imposible, ya que pertenece históricamente al aeropuerto de San Diego, en California. La búsqueda de una alternativa que mantuviera el arraigo local llevó a los técnicos a recurrir al nombre clásico de la zona.
Aunque las excavaciones arqueológicas modernas terminaron demostrando que la verdadera Oiasso romana se encontraba en realidad en Irún (precisamente al lado del aeropuerto actual), el término Easo ya estaba totalmente consolidado en el imaginario colectivo y en la literatura para referirse a la capital guipuzcoana. Así, EAS se convirtió en el identificador oficial, uniendo la leyenda romana con la operatividad aérea moderna.
Curiosidades de un aeropuerto fronterizo
La ubicación del aeropuerto de San Sebastián es una de las más singulares de la red de Aena. Al estar situado en una lengua de tierra junto a la desembocadura del río Bidasoa, la pista de aterrizaje termina literalmente donde empieza el agua y la frontera francesa. Esta particularidad geográfica refuerza la importancia de tener un código único y reconocible que lo diferencie de otros aeródromos cercanos del sur de Francia o del resto del Cantábrico.
Un código con identidad propia
A día de hoy, el código EAS es un símbolo de orgullo para los donostiarras. Representa esa dualidad entre la modernidad de una conexión aérea fundamental para la industria y el turismo de Guipúzcoa, y el respeto por las raíces históricas, incluso aquellas que nacieron de un mito geográfico. Cada vez que un pasajero ve esas tres letras en su billete, está portando un pedazo de la historia de la "Bella Easo", conectando el pasado romano de la región con el futuro de los viajes internacionales.
Reserva tus vuelos directos a San Sebastián desde Canarias con nosotros y descubre más sobre esta ciudad en nuestro blog o descárgate gratuitamente la Guía del País Vasco que hemos preparado especialmente para todos los interesados en esta región.


