Extremadura suele asociarse al silencio de sus dehesas y a la majestuosidad de sus monumentos romanos, pero más allá de los circuitos tradicionales, esta región guarda secretos que desafían las expectativas del viajero convencional. Desde museos de vanguardia internacional hasta ingeniería hidráulica milenaria que aún sigue en uso, las ciudades extremeñas ofrecen una cara contemporánea y vibrante que merece ser reivindicada. Descubre los mejores que puedes hacer en Badajoz y otras ciudades alrededor. No te los pierdas y compra ya tus vuelos directos a Badajoz desde Canarias con nosotros.
Badajoz: El baluarte fronterizo y su joya mudéjar
A menudo eclipsada por su vecina lusa, Badajoz es una ciudad de una riqueza arquitectónica inesperada. Su carácter fronterizo ha moldeado una identidad única que se manifiesta en la Plaza Alta, un espacio de fachadas decoradas con motivos geométricos mudéjares que no tiene parangón en el resto de la península.
La Giraldilla y el legado comercial
Un detalle que suele pasar desapercibido es la presencia de La Giraldilla, una réplica a escala de la Giralda de Sevilla construida en los años 30 para albergar unos grandes almacenes. Este edificio regionalista simboliza la pujanza comercial de la ciudad a principios del siglo XX. Además, la subida a la Torre de Espantaperros ofrece una perspectiva privilegiada de la Alcazaba de Badajoz, la más grande de Europa por su perímetro, donde el trazado árabe se mantiene intacto y alejado de las aglomeraciones.
Cáceres: Vanguardia en el corazón del medievo
Cáceres es mundialmente famosa por su Ciudad Vieja, pero la verdadera sorpresa reside en cómo el arte contemporáneo ha encontrado su lugar entre los muros de piedra. El Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear se ha consolidado como uno de los referentes culturales más importantes del país, albergando una de las colecciones privadas más completas de Europa con obras de artistas como Olafur Eliasson o Kandinsky.
El refugio del Aljibe bajo la ciudad
Mientras la mayoría de los visitantes se detienen en las torres defensivas, el Aljibe de la Casa de las Veletas ofrece una experiencia casi mística. Excavado en la roca y cubierto por arcos de herradura, este depósito de agua de época almohade es uno de los mejor conservados del mundo. El silencio y la acústica del lugar proporcionan una desconexión total del bullicio exterior, revelando la ingeniería invisible que permitió la vida en la ciudad hace siglos.
Mérida: Más allá de las gradas del teatro
Mérida no es solo un yacimiento arqueológico, sino un ejemplo vivo de urbanismo romano funcional. Un plan poco conocido pero fascinante consiste en alejarse del centro para visitar el Embalse de Proserpina. Esta presa romana, que sigue en funcionamiento dos milenios después, es un punto de encuentro social donde se fusiona la historia con el ocio estival.
El Xenodoquio: El primer hospital de la península
Otro punto de gran interés que suele quedar fuera de las guías rápidas es el Xenodoquio, las ruinas del único hospital visigodo conocido en España. Este edificio fue construido para atender a los peregrinos que llegaban a la ciudad para venerar a Santa Eulalia, demostrando que la relevancia de Mérida continuó mucho después de la caída del Imperio Romano.
Plasencia: El enigma de las dos catedrales
La ciudad de Plasencia sorprende por un fenómeno arquitectónico singular: posee dos catedrales solapadas. La Catedral Vieja, de estilo románico, y la Nueva, de un plateresco exuberante, forman un conjunto donde se pueden observar siglos de evolución artística sin solución de continuidad. Pasear por la ronda de la muralla al atardecer permite comprender la importancia estratégica de esta ciudad, que actúa como puerta de entrada a los valles del norte de Extremadura, ofreciendo una de las puestas de sol más espectaculares sobre el río Jerte.
Reserva ahora mismo tus vuelos directos a Badajoz desde Canarias con nosotros para descubrir todo lo que estas ciudades esconden y que no te dejarán indiferente.

