Donde el río Sella se funde con el mar Cantábrico nace uno de los rincones más espectaculares del norte de España. Ribadesella es mucho más que una villa costera; es un mosaico de historia prehistórica, arquitectura señorial, playas salvajes y gastronomía de primer nivel. Si estás planeando una escapada al Oriente de Asturias, esta guía te llevará a descubrir los secretos mejor guardados de esta localidad asturiana, optimizada tanto si viajas un fin de semana como si haces una parada en tu ruta por el norte. Descubre qué hacer y ver en Ribadesella (Asturias).
¿Qué ver en Ribadesella? Los lugares imprescindibles
Ribadesella está dividida físicamente por el estuario del río Sella. A un lado se encuentra el casco antiguo medieval y comercial; al otro, la zona residencial de la playa, marcada por las joyas arquitectónicas de los indianos. Cruzar su puente es cambiar de época en cuestión de minutos.
La Cueva de Tito Bustillo: Arte paleolítico con sello de la UNESCO
Uno de los mayores tesoros arqueológicos de Europa se oculta bajo el macizo de Ardines. Descubierta en 1968, la Cueva de Tito Bustillo alberga una de las colecciones de arte rupestre más importantes del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus pinturas de caballos, renos y signos abstractos datan de entre el 22.000 y el 10.000 a.C.
Consejo práctico para viajeros: El acceso a la cueva está muy restringido para garantizar su conservación. Es obligatorio reservar las entradas con meses de antelación, especialmente si viajas en verano. Si no consigues pase, el Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, situado a pocos metros, ofrece una exposición interactiva fantástica para toda la familia.
El Casco Histórico y la Ruta de los Indianos
El centro histórico riosellano es peatonal, lo que invita a perderse por sus calles empedradas. Caminando descubrirás la Plaza de la Constitución, el Palacio de Pietro Cutre (un bellísimo ejemplo de arquitectura renacentista del siglo XVI) y la Iglesia de Santa María Magdalena, famosa por sus frescos interiores.
Al cruzar el puente hacia el oeste, el paisaje urbano cambia por completo. En el paseo de la Playa de Santa Marina se alinean espectaculares palacetes de principios del siglo XX. Estas mansiones fueron construidas por los "indianos", emigrantes asturianos que hicieron fortuna en América y regresaron a su tierra natal plasmando su éxito en una arquitectura ecléctica, modernista y llena de color.
El Paseo de la Grúa y la Ermita de la Guía
Para obtener las mejores vistas panorámicas de la villa, el Cantábrico y los Picos de Europa al fondo, debes recorrer el Paseo de la Grúa. Al final de este camino que bordea la ría, encontrarás los paneles pintados por el célebre humorista gráfico Antonio Mingote, que narran la historia de Ribadesella de forma cronológica y humorística.
Desde este paseo parte la senda que asciende al monte Corberu, donde se erige la Ermita de la Virgen de la Guía. Este templo del siglo XVI, custodiado por cañones reales orientados al mar, ofrece el atardecer más espectacular de la costa asturiana.
Naturaleza activa: Entre playas salvajes y piraguas
Ribadesella es el destino perfecto para quienes buscan combinar el descanso en la arena con la adrenalina de los deportes de aventura.
Las playas de Ribadesella: Santa Marina y Vega
- Playa de Santa Marina: Ubicada en pleno entorno urbano, es una playa cómoda, de arena fina y protegida del fuerte oleaje. Es ideal para familias y para quienes desean disfrutar de una terraza frente al mar al terminar el día.
- Playa de Vega: Situada a unos 7 kilómetros del centro, esta playa es el extremo opuesto. Se trata de un arenal salvaje de más de un kilómetro de longitud, respaldado por un impresionante sistema de dunas y acantilados. Es un enclave protegido y uno de los puntos preferidos por los surfistas de la región debido a su fuerte oleaje.
El Descenso Internacional del Sella
Si hay un evento que define a este pueblo es el Descenso Internacional del Sella, conocido popularmente como "Les Piragües". Se celebra cada año el primer sábado de agosto (salvo excepciones del calendario) y es una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional.
Si viajas en otra época, no te preocupes: decenas de empresas de turismo activo permiten alquilar canoas durante todo el año para realizar el descenso del río desde Arriondas hasta Ribadesella. Es una actividad accesible, divertida y una forma inmejorable de conectar con la naturaleza asturiana.
Planifica tu escapada: Información útil de un vistazo
Para facilitarte la organización del viaje, hemos sintetizado los datos clave que todo viajero necesita conocer antes de aterrizar en tierras asturianas.
| Aspecto clave | Detalle y recomendación |
| Mejor época para viajar | De mayo a octubre (temperaturas suaves y menor probabilidad de lluvia). |
| Tiempo mínimo recomendado | 1 o 2 días completos para ver la villa y los alrededores. |
| Plato imprescindible | El pixín (rape) a la sidra y los quesos de la zona (Gamonéu y Cabrales). |
| Actividad top | Descenso en canoa por el río Sella. |
Gastronomía asturiana en Ribadesella: Qué comer
Viajar a Asturias y no disfrutar de su cocina es un pecado turístico. Ribadesella, al ser puerto pesquero y estar rodeada de prados verdes, ofrece una materia prima excepcional que combina mar y montaña.
En las sidrerías del casco antiguo, como las situadas en la Plaza de la Iglesia o la calle Manuel Fernández Juncos, es imprescindible pedir una botella de sidra natural (escanciada como dicta la tradición) para acompañar unas raciones de fabada asturiana, cachopo o pescados frescos del Cantábrico como la lubina, el rey o el pixín. No te vayas sin probar los Letizias, los dulces artesanales de hojaldre y almendra típicos de la villa que rinden homenaje a la Reina Letizia, quien pasó parte de su infancia en esta localidad.
Cómo llegar a Ribadesella
La forma más rápida y cómoda de llegar es en nuestros vuelos directos desde Tenerife Norte o Gran Canaria al Aeropuerto de Asturias (OVD), situado en Santiago del Monte.
Desde el aeropuerto, puedes alquilar un coche y tomar la Autovía del Cantábrico (A-8) en dirección este. El trayecto dura aproximadamente una hora y cuarto, ofreciendo un recorrido paisajístico precioso entre la montaña y el mar. Disponer de vehículo propio te dará, además, la libertad necesaria para explorar pueblos vecinos como Llanes, Lastres o los icónicos Lagos de Covadonga.
Ribadesella equilibra a la perfección el aire marinero tradicional con la comodidad de un destino turístico moderno. Su entorno natural, su peso histórico y el carácter acogedor de sus habitantes la convierten en una parada obligatoria en cualquier ruta por el norte peninsular. Prepara tu equipaje, reserva tu vuelo a Asturias desde Canarias y déjate cautivar por la magia del Cantábrico.


