Ubicado frente a los deslumbrantes Riscos de Famara, en el extremo septentrional de Lanzarote, se despliega el Archipiélago Chinijo. Este conjunto insular y marino constituye la reserva marina más extensa de Europa y uno de los parques naturales de mayor valor ecológico en las Islas Canarias. Se trata de un paraíso terrenal marcado por volcanes silentes, playas desiertas de agua turquesa y pistas de arena donde el ritmo frenético del mundo moderno sencillamente no existe.
¿Qué es el Archipiélago Chinijo y qué islas lo forman?
En el habla canaria, la palabra chinijo se utiliza cariñosamente para referirse a algo pequeño. Este parque natural engloba la isla de La Graciosa y cuatro islotes deshabitados de vital importancia zoológica y botánica.

- La Graciosa: Es la única isla habitada del grupo y la octava isla del archipiélago canario. Destaca por la ausencia de asfalto en sus calles y por un ambiente sereno donde el transporte cotidiano se realiza a pie o en bicicleta.
- Alegranza: Situada más al norte, es famosa por su faro histórico y por albergar una de las colonias de aves marinas más relevantes del atlántico centro-oriental.
- Montaña Clara: Reconocible por su cono volcánico de tono rojizo, actúa como refugio de especies endémicas y amenazadas como la pardela cenicienta.
- Roque del Este y Roque del Oeste: Formaciones de origen volcánico rodeadas de vertiginosos fondos marinos protegidos como reserva integral.
Cómo llegar al Archipiélago Chinijo desde Lanzarote
Acceder a este espacio natural es sencillo. Tras aterrizar en el Aeropuerto César Manrique-Lanzarote (ACE), solo debes trasladarte por carretera hasta el pueblo marinero de Órzola, en el norte de la isla.
Desde el puerto de Órzola parten con frecuencia diaria los ferris express que cruzan "El Río", el brazo de mar de un kilómetro de anchura que separa Lanzarote de La Graciosa. Tras un trayecto panorámico de aproximadamente 25 minutos, la embarcación atraca en el muelle de Caleta de Sebo, punto de inicio para explorar el archipiélago.
Qué ver y hacer en este paraíso natural
Playas vírgenes de ensueño
La costa del archipiélago regala estampas naturales inolvidables:
- Playa de las Conchas: Ubicada al noroeste de La Graciosa, destaca por su dorada arena, su fuerte oleaje atlántico y unas vistas privilegiadas hacia los islotes vecinos de Montaña Clara y Alegranza.
- Playa Francesa: Situada en el sur de la isla, sus aguas tranquilas y transparentes resultan perfectas para tomar el sol, nadar y practicar snorkel.
- Playa de la Cocina: Ubicada al resguardo de la emblemática Montaña Amarilla, es un rincón paradisíaco de tonos turquesas enmarcado por acantilados volcánicos.
Turismo activo y exploración responsable
Moverse por el parque natural es toda una aventura ecosostenible:
- Rutas en bicicleta y senderismo: Al no existir coches particulares, alquilar una bicicleta de montaña o recorrer los senderos señalizados a pie permite descubrir la isla a tu propio ritmo.
- Buceo en la reserva marina: La riqueza de la fauna marina atrae a submarinistas de todo el mundo para observar mantas, meros y campos de gorgonias en aguas de visibilidad cristalina.
- Tours en taxi 4x4: Para quienes prefieren una opción más cómoda, los vehículos todoterreno locales autorizados realizan recorridos guiados por las principales pistas de la isla.
Consejos para una visita inolvidable y sostenible
Al tratarse de un ecosistema protegido, es fundamental planificar el viaje con antelación. Se recomienda reservar tus vuelos a Lanzarote con tiempo suficiente, especialmente en temporada alta. Durante tu estancia, lleva siempre crema solar respetuosa con el medio marino, calzado adecuado para caminar sobre tierra y agua, e intenta minimizar el consumo de plásticos para preservar intacto este refugio atlántico.


