Hay lugares que no se visitan, se paladean. Logroño, la capital de La Rioja, es el epicentro de una cultura milenaria donde el tiempo parece medirse por cosechas y el paisaje se tiñe de ocre y granate. Si estás buscando el destino perfecto para una escapada que combine historia, gastronomía de vanguardia y, por supuesto, los mejores caldos del mundo, has llegado al lugar indicado. Desde Binter te invitamos a sobrevolar los viñedos y aterrizar en una tierra donde el vino es mucho más que una bebida: es un estilo de vida. Descubre la mejor ruta de vinos por Logroño (La Rioja).
¿Por qué elegir Logroño como base para tu ruta vinícola?
Logroño no es solo la capital administrativa; es el corazón palpitante de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja. Su ubicación estratégica permite desplazarse en pocos minutos tanto a la Rioja Alta como a la Rioja Alavesa, ofreciendo un abanico de contrastes entre bodegas centenarias y joyas de la arquitectura moderna.
Además, la ciudad posee una joya que ningún amante del buen comer puede ignorar: la calle Laurel. Tras un día entre barricas, no hay mejor plan que perderse por sus tabernas para practicar el "chiquiteo", maridando los mejores tintos con pinchos de autor.
Bodegas imprescindibles cerca de Logroño
Para que tu ruta sea completa, lo ideal es combinar la tradición de las "catedrales del vino" con la innovación de los nuevos proyectos. Aquí te dejamos nuestras recomendaciones:
1. El Barrio de la Estación (Haro)
A solo 30 minutos de Logroño se encuentra la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo. Es el lugar donde nació el Rioja moderno. Visitar nombres como Muga, Viña Tondonia o La Rioja Alta es hacer un viaje al siglo XIX, donde el olor a madera noble y el silencio de los calados te transportan a otra época.
2. Bodegas Franco-Españolas
Ubicada a un paso del centro de Logroño, cruzando el puente de Hierro, se encuentra esta bodega urbana con más de 125 años de historia. ¿Un dato curioso? Fue la favorita de personajes como Ernest Hemingway. Sus visitas guiadas son dinámicas y perfectas para entender cómo se elaboran los clásicos riojanos sin salir de la ciudad.
3. Arquitectura de vanguardia: Ysios y Marqués de Riscal
Si buscas el impacto visual, debes dirigirte a las faldas de la sierra de Cantabria. Bodegas como Ysios (diseñada por Santiago Calatrava) o Marqués de Riscal (obra de Frank Gehry) son monumentos a la modernidad que demuestran que el vino y el diseño caminan de la mano.
Consejos para organizar tu ruta del vino perfecta
Para disfrutar al máximo de la experiencia, ten en cuenta estos puntos clave:
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Reserva con antelación: Las bodegas más emblemáticas suelen agotar sus plazas, especialmente en fines de semana y durante la vendimia (septiembre-octubre).
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El transporte importa: Si vas a catar, lo mejor es contratar un tour privado o utilizar los servicios de transporte local para moverte entre pueblos como Laguardia, Elciego o Haro.
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No todo es tinto: Aunque el tempranillo es el rey, no dejes de probar los blancos de viura con crianza o los rosados frescos de la zona.
Más allá de la copa: qué ver en Logroño
No todo ocurre dentro de una bodega. Logroño es una ciudad amable, perfecta para caminar. Te recomendamos pasear por el Espolón, visitar la concatedral de Santa María de la Redonda y admirar sus torres gemelas, o cruzar el puente de Piedra, entrada natural de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago.
La Rioja es una experiencia sensorial completa. El susurro de las hojas de vid, el tacto de la barrica, el color rubí intenso en la copa y, por supuesto, ese sabor que perdura en la memoria mucho después de haber regresado a casa.
¿Estás listo para brindar? Reserva tu vuelo directo a La Rioja para este verano con nosotros y descubre por qué La Rioja es el destino que todo viajero debe visitar al menos una vez en la vida.


