Valencia es una ciudad que enamora a primera vista, pero cuando el termómetro se dispara en pleno verano, el bochorno mediterráneo puede pillar desprevenido a más de uno. Si acabas de bajar de uno de nuestros vuelos o estás planeando tu próxima escapada estival, que no cunda el pánico. La capital del Turia está perfectamente adaptada para combatir las altas temperaturas. ¿Qué hacer en Valencia cuando hace mucho calor? Olvídate de quedarte encerrado en el hotel con el aire acondicionado a tope. Desde refugios culturales climatizados hasta rincones naturales donde sopla la brisa, aquí tienes los mejores planes para disfrutar de Valencia cuando el calor aprieta.
1. El refugio cultural: Arte y ciencia a salvo del sol
Cuando el sol del mediodía aprieta con fuerza, los espacios interiores se convierten en oasis urbanos. Valencia cuenta con una oferta cultural de primer nivel con una climatización perfecta para recuperar energías.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias
Es el plan imprescindible de la ciudad. Tanto el Oceanogràfic (el acuario más grande de Europa) como el Museu de les Ciències ofrecen hectáreas de entretenimiento interactivo bajo cubierto. Pasarás horas explorando ecosistemas marinos o experimentando con la ciencia sin sudar una sola gota. Es una opción ideal si viajas en familia.
Museos con encanto (y aire acondicionado)
Si prefieres el arte contemporáneo o la historia, el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC), ubicado en un antiguo convento del barrio del Carmen, ofrece exposiciones rompedoras y claustros frescos donde descansar. Otra opción fantástica es el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno), un referente internacional donde resguardarse durante las horas centrales del día.
2. Playas para huir de las aglomeraciones
Ir a la playa es el recurso obvio, pero elegir el lugar adecuado marca la diferencia entre agobiarse o desconectar. Aunque la Malvarrosa es la más famosa, te proponemos dos alternativas mucho más apetecibles:
- Playa de la Patacona: Situada justo a continuación de la Malvarrosa, pertenece al municipio de Alboraya. Ofrece un ambiente mucho más relajado y un paseo marítimo repleto de chiringuitos con encanto y cafeterías de estética cuidada donde tomar un zumo natural helado.
- Playa de El Saler: Si buscas naturaleza virgen, dirígete hacia el sur. Esta playa está rodeada de dunas salvajes y un frondoso pinar que forma parte del Parque Natural de la Albufera. La brisa marina aquí se siente mucho más pura y el entorno es un auténtico remanso de paz.
3. Gastronomía anti-calor: La ruta de la horchata genuina
No se puede decir que has visitado Valencia en época de calor si no te has tomado una auténtica horchata de chufa bien granizada. Este superalimento local es la bebida hidratante por excelencia.
Para probar la versión tradicional, puedes acudir al Mercado Central, un templo del producto fresco donde además contemplarás una arquitectura modernista espectacular. Sin embargo, si quieres la experiencia completa, acércate a Alboraya, la cuna de la horchata. Establecimientos históricos sirven esta bebida acompañada de fartons tiernos recién horneados, el maridaje perfecto para una merienda ligera y refrescante.
4. Un paseo en barca por la Albufera al atardecer
A partir de las siete de la tarde, la intensidad del calor empieza a tregua y la ciudad respira. Es el momento idóneo para poner rumbo al Parque Natural de la Albufera, situado a solo 10 kilómetros del centro urbano.
Contratar un paseo en una barca tradicional (albuferenc) para ver el atardecer sobre el lago es una experiencia mágica. Cuando el sol se esconde, la combinación de la brisa del humedal con el espectáculo de colores rojizos sobre el agua te hará olvidar por completo el sofoco del día.
5. El pulmón verde: Picnic bajo la sombra del Turia
El antiguo cauce del río Turia es hoy un descomunal parque lineal de más de 9 kilómetros que cruza la ciudad. Caminar por este jardín es mucho más fresco que hacerlo por el asfalto de las avenidas principales, gracias al microclima que genera su densa vegetación.
La zona cercana al Parque de Cabecera cuenta con amplias praderas verdes y lagos artificiales. Una idea genial para la tarde es comprar fruta fresca en una tienda de barrio, buscar la sombra de los árboles más frondosos o de los puentes históricos, y disfrutar de un picnic relajado mientras contemplas el ritmo pausado de la ciudad.
Valencia en verano tiene un ritmo diferente, más calmado y disfrutón. Sigue estos planes y descubrirás que el calor no es un impedimento, sino la excusa perfecta para vivir la ciudad como un auténtico local. Reserva ahora tus vuelos directos de Canarias a Valencia con nosotros y disfruta del viaje, pero sobre todo del destino Valencia también cuando el verano más pega.


