Cuando piensas en volar a Tenerife, es muy probable que te vengan a la mente playas de arena negra o la imponente silueta del Teide. Sin embargo, la isla esconde uno de los secretos marítimos más fascinantes del Atlántico: sus piscinas naturales y charcos. Estas pozas marinas, esculpidas por la lava volcánica al enfriarse en contacto con el océano, ofrecen una forma única y relajante de refrescarse al resguardo del mar abierto. Si quieres vivir la experiencia tinerfeña más auténtica, toma nota de esta ruta por los mejores charcos y piscinas naturales de norte a sur de la isla para descubrir sus enclaves más espectaculares.
La ruta definitiva por las piscinas naturales de Tenerife
1. El Caletón de Garachico (Norte)
Ubicado en el pintoresco municipio de Garachico, El Caletón nació tras la erupción del volcán Trevejo en 1706. La lava solidificada creó un entramado de balsas naturales de diferentes profundidades frente al histórico Castillo de San Miguel.
- Por qué visitarlo: Es ideal para familias, cuenta con servicio de socorrismo en temporada alta y permite combinar el baño con una caminata por uno de los cascos históricos con más encanto de Canarias.
2. Charco de La Laja (San Juan de la Rambla)
Escondido al final de un sendero escalonado rodeado de vegetación y plataneras, el Charco de La Laja te recibe con una balsa de agua turquesa protegida del embravecido mar del norte.
- El consejo clave: Acude durante la marea baja. La tranquilidad de sus aguas en ese momento invita a flotar mientras contemplas el paisaje rocoso.
3. Charco del Viento (La Guancha)
Formado por dos antiguas coladas de lava que se adentran en el mar, el Charco del Viento es una de las zonas de baño más amplias y populares del norte.
- Ideal para: Amantes del snorkel. La transparencia de su agua permite contemplar la vida marina y las formaciones de basalto submarinas con total claridad.
4. Piscinas Naturales de Bajamar (San Cristóbal de La Laguna)
Si buscas comodidad sin renunciar al encanto del mar, Bajamar es una parada obligatoria. Dispone de dos piscinas grandes, una infantil, paseo marítimo y excelente accesibilidad.
- Lo más destacado: Disfrutar de un baño tranquilo con distinción de Bandera Azul mientras observas las olas romper contra el dique exterior.
5. Charco de Isla Cangrejo (Santiago del Teide)
Moviéndote hacia el oeste de la isla, en la costa de Santiago del Teide, se encuentra este pequeño oasis resguardado del oleaje por un muro integrado en la propia roca.
- Un extra visual: Ofrece una panorámica espectacular hacia los imponentes Acantilados de Los Gigantes, especialmente mágica al atardecer.
Consejos para disfrutar de los charcos con seguridad
Para que tu ruta costera sea redonda, conviene tener presentes algunas recomendaciones básicas:
- Consulta las mareas: El mejor momento para bañarse en un charco natural es con marea baja, cuando la piscina queda resguardada de las olas.
- Calzado adecuado: Lleva escarpines o cangrejeras. La piedra volcánica puede resultar resbaladiza o punzante para los pies descalzos.
- Precaución marítima: Evita el baño si observas mar de fondo o corriente fuerte. La fuerza del Atlántico merece respeto.
- Cuidado del entorno: Respeta la fauna marina y no dejes ningún tipo de residuo tras tu visita.
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La forma más cómoda de realizar esta ruta es alquilando un coche al aterrizar en cualquiera de los dos aeropuertos de la isla (Tenerife Norte o Tenerife Sur). Reserva ahora tus vuelos directos a Tenerife con nosotros y en pocos minutos de conducción podrás bordear la costa, saborear el pescado fresco en los restaurantes locales y sumergirte en el lado más salvaje del archipiélago.


