Si buscas una experiencia senderista diferente en el interior de Valencia, la ruta del Acueducto Peña Cortada en Chelva. Imagina adentrarte en túneles tallados a mano en la roca hace más de 2000 años, con "ventanas" que se abren a precipicios vertiginosos y un puente romano colgando sobre un barranco profundo. Esta obra maestra de la ingeniería romana te permite caminar literalmente dentro de una montaña, combinando historia, adrenalina suave y paisajes mediterráneos impresionantes. Declarada Bien de Interés Cultural, es una de las rutas más espectaculares de la Comunitat Valenciana, ideal para una escapada a Valencia con nuestros vuelos directos desde Canarias.
La Historia del Acueducto Romano Peña Cortada
Construido en el siglo I d.C., el Acueducto de Peña Cortada formaba parte de un ambicioso sistema hidráulico que captaba agua del río Tuéjar para abastecer villas romanas, posiblemente hasta la zona de Llíria o incluso para riego agrícola. Sus restos conservados alcanzan unos 28,6 km, atravesando municipios como Tuéjar, Chelva, Calles y Domeño. Lo que lo hace único es la combinación de técnicas: puentes elevados para salvar barrancos y tramos excavados directamente en la roca viva, como la famosa Peña Cortada, un corte vertical de unos 25 metros de alto y 50 de largo, seguido de galerías con aberturas para luz y ventilación. Los romanos usaron pico y barrena para tallar estos pasadizos, demostrando un dominio técnico comparable a acueductos legendarios como el de Segovia o Les Ferreres en Tarragona.
El puente sobre el Barranco de la Cueva del Gato, con sus tres arcos y hasta 18 metros de altura, es el tramo mejor conservado y más fotogénico. Caminar por encima, donde antiguamente fluía el agua, te hace sentir parte de la historia.
Descripción de la Ruta: Cómo Caminar por Dentro de la Montaña
La opción más completa y recomendada es el circuito circular que une el Acueducto Peña Cortada con parte de la Ruta del Agua de Chelva, sumando unos 12-15 km (dependiendo del inicio exacto). Dificultad media, con un desnivel de 300-400 metros, se completa en 4-5 horas, perfecta para un día entero con pausas para admirar el paisaje.
Puedes empezar en Chelva (cerca de la plaza de toros o el área recreativa Molino Puerto, con parking fácil) o en Calles (por la Rambla de Alcotas).
Desde Chelva, el camino sube suavemente por pistas y sendas hasta los primeros restos del acueducto. Pronto llegas a los túneles: aquí empieza la magia. Entras en galerías oscuras y frescas excavadas en la roca, con ventanas naturales que asoman al vacío y ofrecen vistas al valle. El silencio es absoluto, solo interrumpido por el eco de tus pasos.
El clímax es la Peña Cortada: un tajo impresionante en la montaña que cruzas por dentro, sintiendo la grandeur romana. A continuación, el puente-acueducto sobre el barranco, que puedes cruzar por arriba o bajar a verlo desde abajo por un sendero aéreo.
El regreso por la Ruta del Agua es un bálsamo: sigues el cauce del río Chelva, pasando por pozas cristalinas como La Playeta (ideal para un baño en verano), cascadas, la antigua Fábrica de la Luz, túneles como el de Olinches y fuentes refrescantes. El contraste entre la aridez romana y la exuberancia verde del río es perfecto.
Hay variantes más cortas: desde Calles, ida y vuelta al puente y Peña Cortada (unos 8-10 km), o solo el tramo del acueducto para familias.
Consejos Prácticos para Hacer la Ruta del Acueducto Peña Cortada
- Calzado: Ve preparado con calzado de senderismo con buen agarre (zonas resbaladizas en túneles), agua abundante (no hay fuentes en el tramo romano).
- No olvides llevar: Frontal o linterna para pasadizos oscuros, gorra y crema solar.
- Época del año: Primavera y otoño son ideales; en verano, madruga para evitar calor, y en invierno, abrígate por la humedad en los túneles.
- Cómo llegar: Desde Valencia, por la CV-35 hasta Chelva (unos 80 km, 1 hora). El aeropuerto de Valencia-Manises está a tiro de piedra, así que es fácil combinar con un vuelo. Aparca en Chelva o Calles; sigue marcas del PR-CV 92 o descarga tracks de páginas especializadas.
- Respeta el entorno: no dejes basura, cuidado en bordes altos y evita bañarte si hay carteles de prohibición.
- Combina con una visita a Chelva: sus barrios histórico (árabe, morisco, judío y cristiano), calles empedradas y miradores merecen una tarde.
Esta ruta del Acueducto Peña Cortada es aventura pura: historia viva, naturaleza salvaje y esa sensación única de caminar dentro de una montaña tallada por los romanos.
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