Si estás planeando un viaje a San Sebastián, una escapada a Zumaia es una experiencia que no puedes perderte. Este pintoresco pueblo costero, a solo 34 km de la vibrante capital de Gipuzkoa, es el complemento perfecto para tu aventura en el País Vasco. Zumaia combina paisajes naturales de ensueño, historia viva y un toque cinematográfico que la hace única. Aquí te contamos qué hacer en Zumaia y por qué debes incluir este destino indiscutiblemente en tu itinerario desde San Sebastián, ya que es una decisión que transformará tu viaje.
Llegar a Zumaia: Fácil acceso desde San Sebastián
Llegar a Zumaia es tan sencillo que parece diseñado para viajeros. Desde San Sebastián, el tren Euskotren te lleva en unos 39 minutos desde la estación de Amara por menos de 5 euros. Los trenes son frecuentes, cada 30 minutos en días laborables, y el trayecto regala vistas al Cantábrico que ya valen la pena. Si prefieres la guagua, líneas como la UK09 de Lurraldebus conectan ambas localidades en una hora, dejando pasajeros en el corazón de Zumaia. Para quienes viajan en coche, la AP-8 o la N-634 te llevan en 30 minutos por carreteras con paisajes verdes y acantilados. Aparca gratis en el puerto o cerca de la estación y explora el pueblo a pie. Esta accesibilidad hace de Zumaia una excursión ideal de medio día o un día completo, sin complicaciones.
El espectáculo geológico del FlyschZumaia es famosa por sus flysch, formaciones rocosas únicas que forman parte del Geoparque de la Costa Vasca, reconocido por la UNESCO. Estas capas de roca, esculpidas por el mar durante millones de años, son como un libro abierto de la historia de la Tierra, con registros del impacto que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años.
La Playa de Itzurun es el lugar perfecto para admirarlas: en marea baja, pasea entre los acantilados y siente la fuerza del Cantábrico. Sube a la Ermita de San Telmo, encaramada sobre el acantilado, para una vista panorámica que quita el aliento. Este rincón, además, tiene un encanto especial para los fans del cine: aquí se rodaron escenas de Juego de Tronos (Rocadragón) y la boda de Ocho apellidos vascos. Si quieres una perspectiva única, reserva un paseo en barco desde el puerto de Zumaia: navegar junto a los flysch, con guías explicando su geología y anécdotas cinematográficas, es una experiencia inolvidable.
Un casco histórico con alma
El centro de Zumaia es un viaje al pasado. La Iglesia de San Pedro, del siglo XIII, impresiona con su aire de fortaleza gótica y su nave única. Pasea por las calles empedradas del casco antiguo, donde encontrarás joyas como la Fuente de San Juan o los palacios de Olazabal y Ubillos, reflejos del pasado marinero y noble del pueblo. El Espacio Cultural Ignacio Zuloaga, dedicado al pintor vasco, es otra parada obligada, con su colección en una casa-taller junto al Camino de Santiago. Cada rincón respira historia, desde los escudos heráldicos hasta las fachadas de piedra que cuentan siglos de vida.
Naturaleza para aventureros y soñadores
Para los amantes del senderismo, la ruta del flysch entre Zumaia y Deba es un tesoro: 15 km de acantilados, calas escondidas y biodiversidad. Eso sí, consulta las mareas y lleva calzado adecuado, porque el terreno puede ser resbaladizo.

Si prefieres relax, las playas de Itzurun y Santiago son perfectas. Itzurun, con sus aguas ricas en yodo, tiene fama de curativa, mientras que Santiago ofrece un ambiente tranquilo para un picnic frente al mar. Ambas son ideales para desconectar tras el bullicio de San Sebastián.
Zumaia: Gastronomía vasca en estado puro
Zumaia no decepciona en la mesa. En el puerto, los bares sirven pintxos que son pequeñas obras de arte, desde txipirones en su tinta hasta txangurro fresco. Restaurantes como Basusta ofrecen chuletas vascas jugosas, mientras que en Idoia Ardotegia el marisco brilla. Acompaña tu comida con un txakoli local, ese vino blanco fresco que captura el espíritu de la Costa Vasca. Es una experiencia gastronómica que rivaliza con los mejores pintxos de San Sebastián, pero con un toque más íntimo y auténtico.
Consejos para tu visita a Zumaia
La primavera y el otoño son ideales para evitar multitudes y disfrutar de paisajes vibrantes. En verano, reserva los paseos en barco con antelación y lleva protector solar. Unas zapatillas cómodas son imprescindibles para explorar los senderos o el casco histórico. Si viajas desde San Sebastián, combina Zumaia con una parada en Getaria, otro pueblo costero cercano, para un día redondo.
Zumaia no es solo un destino; es una experiencia que combina naturaleza, historia y cultura en un paquete perfecto. Mientras San Sebastián te seduce con su glamour, Zumaia te abraza con su autenticidad. Reserva tu vuelo directo a Santander con Binter ahora mismo y descubre por qué este rincón de Gipuzkoa se quedará en tu corazón. ¡Tu aventura vasca no estará completa sin Zumaia!


